Limpieza tras la colocación.

Es muy importante realizar una completa limpieza tras la finalización de los trabajos de instalación de lámina cerámica antes de su entrega final y puesta en servicio del usuario.

Tras la limpieza no debe quedar residuos de materiales de colocación y el revestimiento no debe haber sufrido ningún daño.

Esta operación es además la mejor prevención para evitar problemas superficiales y manchas no deseadas en el futuro.

Recomendaciones de limpieza y mantenimiento.

Para un correcto acabado del revestimiento cerámico, es necesario proceder a la limpieza final de la obra. De este modo se retiraran los restos de cemento, materiales de sellado de juntas y cualquier otro residuo. Para ello, se debe utilizar detergentes desincrustantes ligeramente ácidos.

Es conveniente impregnar la superficie con agua limpia previamente a cualquier tratamiento químico para evitar una posible absorción de los agentes utilizados por los materiales de rejuntado.

No deben utilizarse este tipo de productos en las baldosas recién instaladas ya que el ácido reacciona con los materiales de agarre y sellado de juntas no fraguados.

1.

Después de la colocación de las baldosas, es fundamental proceder a una detenida limpieza utilizando soluciones ácidas diluidas con el fin de eliminar residuos de junta y en general suciedad de la obra. Se aconseja el empleo del detergente de acción ligeramente ácida que no despida humos tóxicos y respete las juntas, el material y el usuario DETERDEK.

Producto: DETERDEK

Rendimiento: 1 litro cada 20 m2 aprox. (suciedad de obra normal)

Procedimiento: Diluir 1 litro de producto en hasta 5 litros de agua y distribuir la solución por el pavimento. Dejar actuar unos 5 minutos, frotar con cepillo o máquina rotativa provista de disco verde. Recoger los residuos (ideal un aspirador de líquidos) y aclarar con abundante agua. En el caso de suciedad más intensa o incrustada se aconseja repetir la operación con mayor concentración de producto.

2.

Para la limpieza habitual de los pavimentos aconsejamos el empleo de un detergente neutro con alto poder limpiador como FILACLEANER, evitando productos ácidos y abrasivos.

Algunos tipos de suciedad (gravilla, arena…), aumentan el efecto abrasivo del paso de las personas. Por tanto se aconseja mantener el pavimento lo más limpio posible, protegiendo las entradas a las zonas de paso con felpudos. Los pavimentos cerámicos, poseen una resistencia a los golpes moderada. Por tanto, hay que evitar, en la medida de lo posible, la caída de objetos pesados o punzantes, en aquellas zonas de la casa donde esa caída puede ser más habitual.

3.

En los casos de suciedad intensa y/o incrustada, aconsejamos consultar el esquema a continuación para encontrar el producto Fila ideal para cada situación.