Transporte de las láminas cerámicas.

Las láminas cerámicas tienen un peso de tan solo 14 kg/m2 por lo que se puede transportar mayor cantidad de superficie en el mismo volumen.

Se debe seguir las instrucciones del fabricante en lo relativo a transporte. La lámina cerámica se suministra en palets con 24 piezas apiladas en horizontal. Se puede apilar un máximo de 6 palets, lo que permite un total de 12 palets por contenedor que equivalen a una superficie de 898,56 m2 de lámina cerámica con un peso neto de tan solo 12.580 kg.

Para su carga, transporte y descarga con carretilla elevadora o transpaleta manual se debe colocar las horquillas con una longitud mínima de 1,3 m y con una separación mínima de 80 cm y por el lado más largo. Si se recoge por el lado corto del palet para su carga en contenedor, se requiere mantener la separación mínima de 80 cm y utilizar horquillas de 2,5 m de longitud.

En las operaciones de carga y descarga se debe evitar golpes y movimientos bruscos que puedan afectar negativamente. Por sus características dimensionales, también se debe vigilar que las condiciones de transporte de la lámina cerámica sean adecuadas para evitar posibles tensiones y futuras roturas. Para ello es recomendable informar del contenido de los palets y proporcionar las indicaciones correspondientes.

Altura máxima de cajones apilados

Elevación y transporte en cajones

Manipulación de las láminas cerámicas.

1. Almacenaje de las láminas cerámicas

Tras la recepción y acopio de los materiales en obra, se debe proceder a su correcto almacenaje y distribución por plantas o unidades de ejecución a la espera de su instalación.

Se debe estudiar la ubicación de los palets para su distribución lo más cerca posible de la superficie a revestir y con espacio suficiente para su manipulación.

Una vez extraídas las láminas cerámicas del embalaje de fábrica, se recomienda (sobre todo en láminas pulidas) colocarlas verticalmente apoyando en el suelo el lado más largo con una inclinación de 30º respecto a la pared.

Para proteger los bordes y esquinas de las láminas cerámicas se recomienda colocar entre el suelo y las placas un material antideslizante y suave.

También es posible optar por el almacenaje en posición horizontal. En este caso, tenemos que asegurarnos que la base de apoyo sea completamente plana y que la superficie de todas las láminas esté completamente limpia para evitar que se pueda afectar la superficie de la pieza.

2. Manipulación manual de las láminas cerámicas

Por su tamaño y espesor, la manipulación de las láminas cerámicas se debe realizar con especial cuidado. La manipulación se puede realizar manualmente, o bien con la utilización de ventosas para vidrio o cerámica o bastidores con ventosas para hacerla más segura.

Para la manipulación de láminas cerámicas se debe utilizar guantes de protección y antideslizamiento para vidrio y calzado de seguridad. Se debe trabajar manteniendo la columna vertebral recta.

Tipos de ventosas para manipulación de láminas cerámicas

3. Elevación y manipulación de las láminas cerámicas

Si la lámina cerámica tiene un formato superior a 1 m2, se debe manipular en equipos de al menos dos instaladores.

Para elevar la lámina se debe levantar ligeramente por uno de los dos lados largos para permitir agarrarla con las manos. Entonces se debe colocar la lámina en posición vertical manteniéndola siempre recta y apoyada sobre la arista del lado largo.

Cuando la lámina se encuentre en posición vertical, se debe levantar sujetándola por el canto superior y moverse manteniéndola siempre recta.

Para apoyar la lámina en una superficie plana, hay que apoyar con cuidado primero el canto de un lado largo de la placa. Entonces una segunda persona debe colocarse en el medio de la lámina sujetándola con los brazos extendidos. Luego hay que apoyar lentamente la placa en la superficie plana.

Para las operaciones de traslado y manipulación de las láminas cerámicas en obra, es recomendable la utilización de bastidores desarrollados para esta finalidad que disponen de una estructura con ventosas que facilita la labor de manipulación de la lámina cerámica con mayor seguridad.

En caso de utilización de este tipo de herramientas o bien de ventosas simples, es recomendable realizar pruebas previas y verificar que no quedan manchas en la superficie de la lámina cerámica procedentes de los materiales de las ventosas.